16 Sep 2013

De pivotar

La mayoría de los negocios que conozco que funcionan son más una carrera de fondo que un sprint. A diferencia de lo que a veces se nos vende, al comienzo se reducen a ver como aguantar los primeros años y son pocos los casos casos de éxito de la noche a la mañana.

Por eso soy un tanto excéptico cada vez que alguién me dice que sigue la filosofía Lean Startup. Un bonito palabro que hemos pervertido hace tiempo en el internet patrio. Una idea con algunos conceptos buenos pero que normalmente aplicamos mal. Una filosofía que a menudo usamos como excusa cuando no tenemos ni tiempo ni recursos en lugar de una forma de hacer las cosas.

Pero a mi me preocupa más el abuso de pivotar. Dentro de la terminología lean, pivotar significa cambiar de estrategia o de modelo de negocio una vez has comprobado que la hipótesis que tienes no funciona.

En mi opinión, dudo que haya mucha gente que le dedique el tiempo suficiente a la validación del modelo. Es más habitual que simplemente cambiemos cosas cada poco tiempo como quien gira compulsivamente la rueda de una caja fuerte esperando oír un click.

Por supuesto que en 2-3 años tienes que adaptar tu producto. Lo debes hacer cada mucho menos tiempo. Sin duda. Cada día aprendes cosas nuevas sobre tu negocio. Pero a menudo cambiamos cosas de forma irracional sin tener nada claro por qué lo hacemos. No se debería tratar de un giro rápido de volante, sino de ir modelando tu idea. No se trata de coger el primer cruce a la derecha, sino de ir moviendo el volante suavemente para seguir la carretera.

Pero se nos ponen ejemplos como que Groupon saliera de The Point . Pero mi opinión ese tipo de casos no tratan de pivotar sino que son un simple accidente. Lo mismo ocurre con Twitter y Odeo, por citar otro ejemplo famoso. Pero no adaptaron o cambiaron su plan inicial, simplemente se tropezaron con una idea completamente distinta y abandonaron la original. Nadie sabe que hubiera sido de The Point hoy con una ciudadanía mucho más abierta a la participación. O de si Odeo hubiera sido comprada por Apple para mejorar iTunes. Seguro que hay ejemplos de empresas que dejaron su idea original y ahora se arrepienten.

Tiene mérito ver el potencial de una idea nueva, muchísimo. Lo mismo que hay que tener mucho valor para aceptar que te has equivocado y acabar con una idea empresarial. Pero dar volantazos no es pivotar -y cualquiera que haya jugado al baloncesto lo confirmará-, eso ha sido toda la vida dejar una cosa para empezar otra.